Personas difíciles

13 de Agosto

«Al ofrecer amor incondicional [...] nos convertimos en personas más cariñosas, y, al compartir el crecimiento espiritual, nos volvemos más espirituales.

Texto Básico, p. 117

La mayoría tenemos una o dos personas excepcionalmente difíciles en nuestra vida. ¿Cómo tratamos con ellas en recuperación?

Primero, hacemos nuestro inventario. ¿Hemos cometido alguna falta con esa persona? ¿Alguna acción o actitud nuestra les ha dado pie para tratarnos como lo han hecho? Si es así, nos gustaría aclarar las cosas, admitir nuestras faltas y pedir a nuestro Poder Superior que nos quite los defectos de carácter que puedan estar impidiéndonos ser útiles y constructivos.

Después, como seres que intentan vivir vidas orientadas hacia la espiritualidad, enfocamos el problema desde el punto de vista de la otra persona. Quizás esté pasando por una serie de presiones que no hemos tenido en cuenta o de las cuales no sepamos nada, problemas que la hacen ser desagradable. Como se suele decir, en recuperación intentamos «perdonar más que ser perdonados, comprender más que ser comprendidos».

Por último, si está dentro de nuestras posibilidades, tratamos de ayudar a los demás a superar sus momentos difíciles sin herir su dignidad. Rezamos por su bienestar y crecimiento espiritual, y por la capacidad de ofrecerles el amor incondicional que tanto ha significado para nosotros en nuestra recuperación.

No podemos cambiar a las personas difíciles de nuestra vida, tampoco podemos caer bien a todo el mundo. Pero si aplicamos los principios espirituales aprendidos en NA, podemos aprender a quererlos.

  • Sólo por Hoy:
  • Poder Superior, ayúdame a servir a los demás, no a exigir que me sirvan a mí.